El pasado 10 de Julio me tocó a mi. Fue el día que presenté mi proyecto fin de carrera para hacerme "oficialmente" ingeniero. Los nervios del momento no se vieron acompañados por la exposición ya que, sorprendentemente, no tuve que hacerla...!?!? Y es que las sorpresas (siempre para mal) dentro de mi escuela eran lo habitual. Allí no se llevaba eso de la vida feliz del universitario (salvo que quisieras quedarte toda la vida estudiando, claro). Suerte que las pequeñas cosas junto a grandes compañeros, hacían de todo aquello algo soportable.Parto de la idea que nada lo consigue una persona por sí misma, y esta titulación no iba a ser menos. Gracias a todos los compañeros y en especial a Carlos (txetxu) por compartir tantísimas horas de biblioteca que hoy, POR FIN, han tenido su recompensa.